Quienes Somos

Desde el momento en el cual decidí que quería ser madre mi mundo se llenó de dudas, pero había algo que tenía muy claro; quería que las cosas fueran diferentes. En ese momento ni siquiera sabía a qué me refería con diferentes pero era lo que quería, no buscaba repetir historias, tenía que crear la mía propia, no por buscar tener protagonismo cómo me lo han dicho algunas veces, sino porque algo dentro de mí me decía que las cosas podían hacerse mejor.
En el momento que se dio el embarazo dentro de mi detonó una bomba de emociones, seguía estando convencida que quería algo distinto, pero aún sin saber cómo hacerlo.

Empecé a buscar información por todos los lados pero solo encontraba lo mismo, nada que me llenará, en ese camino fui conociendo muchas mujeres más que al igual que yo estaban en la dulce espera, con las cuales fuimos creando una comunidad a la distancia ya que éramos de muchos países distintos, cada una con su historia y sus costumbres pero seguía sin encontrar lo que buscaba.

El grupo seguía creciendo, varios bebés iban naciendo y llegando más futuras mamás, entre ellas apareció una que resaltaba, se notaba que era distinta ¿Pero sería eso lo que buscaba?

Durante un día de charla ella nombró algo que yo jamás había escuchado “portear a mi bebé ” yo con tal de no quedarme con la duda pregunte que era; ella junto con otra mami me explicaron de que se trataba y de inmediato llamo mi atención, sabía que eso era algo que quería hacer, pero aún faltaba más.

El tiempo siguió pasando y llego el momento en que nació mi Princesa, una de las recomendaciones del pediatra antes de salir de la clínica fue que la niña debería dormir aparte, jamás en cama con los papás, yo estaba súper convencida que sería así y efectivamente así fue los primeros días, hasta que un día agotada de tener que levantarme cada hora a sacarla de su cuna, darle de comer, volverla a dormir, intentar acostarla de nuevo, que se despertará y tuviese que empezar el mismo ciclo, decidí pasarla a la cama conmigo, y de ahí no ha vuelto a salir.

Luego de unos días de continuar leyendo y buscando porque sabía que aún me faltaba algo, volví a escuchar un término extraño “el colecho” y vaya que sin saber ya lo estaba aplicando, es algo tan sencillo como dormir con nuestros bebes, darles nuestra protección mientras duermen, que estemos ahí para responder sus necesidades sin dejarlos llorar hasta el cansancio.

Luego hablando nuevamente con aquella mujer que alguna vez me nombro el porteo, mientras le pedía un consejo en un momento donde pasaba una crisis de lactancia ya que tenía que retornar al trabajo (tema del que espero poder hablar después) volvió a relucir algo desconocido hasta ese momento para mi “la crianza respetuosa y con apego” y al Dr. Carlos Gonzales. Y ahí sí que cambio la cosa.

Empecé a leerlas y me di cuenta que por fin encontraba lo que buscaba, era eso lo que quería encontrar sin saber. Me di cuenta que no era la única y tuve la dicha de conocer a varias mamis más que al igual que yo estaban buscando hacer las cosas de una manera distinta, sentía que mis dudas eran las dudas de muchas más, cada día me iba identificando más con ellas y con este método de crianza, que para nada es algo nuevo, ni una simple moda más, es algo tan sencillo como el conectarnos con nuestros instintos, no dejarnos guiar por lo que dicen los demás, nadar en contra de la corriente, romper los perjuicios, no dejar que influyan en tus decisiones , simplemente seguir a nuestro corazón.

Y aunque mi recorrido por el mundo de la crianza apenas empieza, puedo decir que ahora tengo muy claro que es lo que quiero, ya encontré lo que buscaba y que espero poder aplicar lo aprendido cada día con mi hija, no dejarme llevar por el que dirán sino de mis sentimientos, aún hay mucho por aprender y mucho por vivir.

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